ASMA
BRONQUIAL
1.-
DEFINICIÓN
El asma bronquial se define
como un trastorno inflamatorio crónico de las vías aéreas en el cual participan
muchos tipos de células y de elementos celulares, en particular las células
cebadas, eosinófilos, linfocitos T, neutrófilos y epiteliales.
2.- CLASIFICACIÓN
• ASMA LEVE INTERMITENTE
Cuando la espirometría es normal, y los síntomas,
intermitentes (< dos veces por semana y en la noche < dos por mes),
manejar en casos necesarios (sibilancias, tos o disnea), broncodilatadores
beta-2- agonistas inhalados. No se recomienda usar broncodilatadores por vía
oral. Usar estos medicamentos más de dos veces por semana sugiere que es
necesario un preventivo diario.
• ASMA LEVE PERSISTENTE
Espirometría normal, con variaciones amplias en la
flujometría (PEFR varía mucho: más de 30% en un día), síntomas más de dos días
a la semana y en la noche más dos veces por mes. Conviene usar corticosteroides
inhalados diariamente (dosis baja) como control preventivo. En algunos niños
pueden ser de utilidad el cromoglicato o nedocromil. Se aconseja prescribir
beta agonistas para calmar las molestias.
Asma por ejercicio y nocturna. El asma requiere control
según su estadio. La reacción después del ejercicio (tos, opresión, disnea o
silbidos) se previene con beta agonistas de acción corta o prolongada, o con
cromonas antes del mismo. Las crisis nocturnas requieren de nuevo tratamientos
integrales, pero el uso de beta agonista de acción prolongada las reduce.
• ASMA MODERADA PERSISTENTE
Se define por síntomas diarios o utilización diaria de
broncodilatador, o exacerbaciones (más de dos por semana) o presencia de
obstrucción bronquial moderada: FEV, menor de 80 % y mayor de 60%.
Usar dosis intermedia o alta de esteroide inhalado con o
sin un beta-agonista inhalado de larga duración. Se requiere también
administrar beta agonista, rápido PRN y esteroide oral en casos de crisis.
• ASMA GRAVE PERSISTENTE
Se presenta con FEVj o PEFR menor de 60 % del normal, o
bien, incapacidad y exacerbaciones frecuentes. Lo anterior más esteroide oral.
3.- FACTORES
DE RIESGOS
• DETERMINANTES GENETICOS
La herencia juega un papel fundamental en la probabilidad
de padecer asma. Pero, a diferencia de lo que se ha observado en otros
procesos, no sigue un patrón mendeliano, sino que constituye un desorden
genético complejo, pudiendo existir más de un gen que predisponga (herencia
poligénica) o diferentes combinaciones de genes en diferentes individuos (heterogeneidad
genética). Pero la herencia por sí sola no parece suficiente para padecer asma
y es preciso que exista algún factor desencadenante para que se exprese el
fenotipo de la enfermedad.
• DETERMINANTES AMBIENTALES
Tradicionalmente se reconocen diversos contaminantes
ambientales como directamente responsables del desencadenamiento de las
exacerbaciones en pacientes con asma, pero existen más dudas acerca de su
participación en la génesis de la enfermedad.
Estudios sobre contaminación ambiental han demostrado que
contaminantes como el dióxido de sulfuro (S02), dióxido de nitrógeno (N02) y
ozono puede provocar crisis de broncoespasmo en pacientes que ya sufren asma, y
conocemos, además, que niveles elevados de S02, N02 y ozono están asociados a
un aumento del número de ingresos hospitalarios por asma. Los contaminantes
químicos ambientales juegan un papel importante en la exacerbación del asma
bronquial.
• ALERGENOS
Además de los contaminantes de origen químico existen en
el aire sustancias proteicas de naturaleza vegetal o animal (pólenes, ácaros o
epitelios de animales), que han demostrado tener un papel importante en la
patogenia del asma. En ocasiones, cuando se encuentran en el aire en
concentraciones elevadas, pueden dar lugar a crisis de asma que,
ocasionalmente, acontecen en forma epidémica en pacientes previamente
sensibilizados.
Precisamente, estos aeroalergenos se cree que se asocian
con asma por ser partículas de pequeño tamaño y fácilmente respirable, tener
una potente actividad enzimática con proteasas que actúan como potentes
alergenos y encontrarse en concentraciones altas y de forma persistente.
Se ha observado que la mayoría de los niños y adultos
jóvenes tienen tests cutáneos positivos para ácaros del polvo doméstico. La
presencia de elevadas concentraciones de ácaros en los domicilios se ha
implicado en la indución de sensibilización atópica y eventualmente de asma. No
obstante, se ha comprobado que la ausencia de ácaros en los domicilios de niños
que viven en zonas de montaña no excluye la presencia de asma.
• MICROORGANISMOS
Los virus pueden actuar como factores coadyuvantes en el
desarrollo de asma durante los primeros años de vida, cuando los mecanismos de
respuesta inmune están todavía desarrollándose y la sensibilización a alergenos
puede incrementarse por factores coadyuvantes.
• FACTORES METEOROLÓGICOS
Los cambios de las condiciones meteorológicas pueden
afectar a la vía aérea de forma directa por enfriamiento de la misma, lo cual
provoca hiperreactividad bronquial, o bien, de forma indirecta influyendo en
las concentraciones en el aire de aeroalergenos o contaminantes.
• EPIDEMIAS DE ASMA
Las epidemias de asma se caracterizan porque un grupo
numeroso de pacientes presenta crisis de exacerbación en un corto periodo de
tiempo en un área geográfica determinada.
El estudio de las epidemias de asma ha permitido
investigar e identificar diversos agentes ambientales que pueden actuar como
desencadenantes de las mismas. La identificación de estos agentes permitió
conocer un poco más acerca de los desencadenantes de la enfermedad asmática y,
al mismo tiempo, establecer las oportunas medidas de control.
• FÁRMACOS
El ácido acetilsalicílico y otros antiinflamatorios no
esteroideos (AINES) pueden precipitar crisis de asma, en ocasiones fatales, en
individuos con intolerancia a estos productos. La tasa de asmáticos
sensibilizados a AINES no se sabe con exactitud, pero la mayor parte de los trabajos
la sitúan alrededor del 10%.
Otros fármacos, como los beta-bloqueantes, deben ser
evitados en pacientes con asma, ya que su administración puede desencadenar
crisis graves de asma, incluso cuando se administran de forma tópica a nivel
ocular.
• TABACO
Además, se ha demostrado que la exposición al humo del
tabaco tiene un efecto negativo en la evolución del asma.
4.- LOS
SÍNTOMAS SON:
- Disnea
o dificultad para respirar, especialmente temprano en la mañana o en la noche.
- Presencia
de espasmos bronquiales, habitualmente acompañados de tos.
- Rigidez
torácica.
- Secreciones
mucosas.
- Respiración
sibilante.
5.- TRATAMIENTO
• Control
ambiental: evitar la exposición a los desencadenantes, humos, tabaco, polvos,
alergenos conocidos (incluye mascotas).
• Valorar
la presencia de reflujo gastroesofágico, rinitis o sinusitis y el uso de
beta-bloqueadores.
• Vacuna
de influenza anual.
• Valorar
sensibilidad a AINES (pólipos, reacciones previas, asma grave). Conviene evitar
AINES. Se considera al acetaminofén la opción más segura, aunque algunos
pacientes reaccionan también a este medicamento que tiene un leve efecto AINE.
6.- ESTRATEGIAS
•
Mejorar las condiciones sociales y ambientales.
•
Mejorar la nutrición adecuada.
•
Inmunización más adecuada.
•
Reconocer los síntomas de su enfermedad.
•
Reconocer los factores de riesgos.
•
Verificar que cumpla con el tratamiento.
•
Aprender el uso correcto de la técnicas
inhalatorias.
•
No fumar y evitar la exposición al humo de
otros fumadores.

